CALEIDOSCOPIO

Su Majestad la Leche de Vaca by Laura Gutman


 

La leche es una secreción glandular presente en todos los mamíferos. En la naturaleza hay cerca de 5000 especies, y los humanos somos sólo una de ellas. La leche sirve para alimentar a la cría hasta que esté en condiciones de alimentarse con autonomía.Ninguna otra especie continúa con el consumo de leche después del período de lactancia. Cuando crecemos, los mamíferos perdemos las enzimas que permiten la digestión de la leche, porque sencillamente no las vamos a necesitar más. Sin embargo los seres humanos ignoramos esa ley natural.

 

Tengamos en cuenta que cada leche es específica, es decir, que tiene una fórmula especial para cada especie y varía considerablemente entre una y otra. Tanto la leche de vaca, como la de oveja, la de ballena, la de elefanta, la de morsa o la de perra son diferentes entre sí, y difieren obviamente de la humana. La leche de vaca sirve para criar terneros, un animal grande con cuatro estómagos que llegará a pesar 300 kilos. La leche humana en cambio privilegia el desarrollo de la inteligencia.

 

Es importante que sepamos que la “leche de fórmula” -como la llamamos hoy en día- esleche de vaca modificada para adaptarla a los requerimientos del bebé humano. Pero no es un invento químico, como muchas madres creemos.

 

¿Cuál es el efecto nocivo más fácil de detectar en el organismo humano? El moco. La principal responsable es la caseína, una proteína abundante en la leche de vaca. El moco es la reacción saludable del organismo contra una proteína que no puede incorporar. Por lo tanto, en la medida que incorporamos leche o lácteos, el organismo segrega moco. El resfrío común deriva en dolor de garganta, luego en rinitis, sinusitis, bronquitis, otitis, neumonía, y en todas las infecciones respiratorias con las que conviven los niños durante la infancia.

 

A pesar de esta abrumadora realidad, los adultos no podemos creer que la leche, la bendita y maravillosa leche, se nos vuelva en contra.  Preferimos apegarnos a nuestras creencias en lugar de hacer caso a la sabiduría innata del organismo de nuestros hijos.

 

¡Todos nuestros niños están repletos de mocos y no estamos dispuestos a relacionarlo con la ingesta de leche! Parece que el miedo al cambio es más fuerte que el acceso a la verdad.


 

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Arquetipos de las diosas Alquímicas o Transformadoras


Grecia:       Afrodita

Roma:        Venus

 Afrodita –diosa del amor y de la belleza-. Era la más bella e irresistible de las diosas. Tuvo muchas aventuras y numerosa descendencia procedente de sus numerosas relaciones. Creaba amor y belleza, atracción erótica, sensualidad, sexualidad y nueva vida. Entablaba relaciones por decisión propia y nunca fue victimizada. Así pues, siempre mantuvo su autonomía como diosa virgen y tuvo relaciones como diosa vulnerable. Su conciencia era receptiva y al mismo tiempo estaba concentrada, lo que le permitía un intercambio en dos direcciones, que le afectaba tanto ella como a la otra persona.

El arquetipo de Afrodita motiva a las mujeres a perseguir intensamente las relaciones más que la permanencia, a valorar el proceso creativo y a estar abiertas a cambiar.

   AFRODITA: DIOSA DEL AMOR Y LA BELLEZA, MUJER CREATIVA Y AMANTE

Afrodita-Venus, rige el disfrute del amor, la belleza, la sexualidad y sensualidad en la mujer.

Es la figura de “la amante” en la que una mujer sabe transformarse, se enamora, se siente atractiva y sensual. Posee un magnetismo personal que atrae a muchos.

Cuando Afrodita está presente como el arquetipo principal en la personalidad de una mujer, esta se enamora con frecuencia y facilidad. Y cuando esto pasa, ve bajo la “luz dorada” de Afrodita y se siente arrastrado hacia la belleza del otro. Hay una magia que flota en el aire. Los enamorados se sienten dioses y diosas.

A través de ella fluye la atracción, la unión, la fertilización y el nacimiento de una nueva vida, es un proceso de creación.

Afrodita inspira y aporta gran creatividad. Tiene tanto el aspecto creativo, como el romántico. Si ambos están presentes en la misma mujer, se compromete en relaciones intensas, dejándose absorber. Este tipo de mujer sigue a cualquier persona o cosa que le fascine.

En su matrimonio fomenta la sexualidad y la pasión, sin embargo a menudo es difícil para una mujer Afrodita conseguir un matrimonio monógamo duradero pues la emoción no siempre se mantiene.

Y en cuanto a sus conflictos, son todos aquellos que se derivan de las relaciones amorosas, pues Afrodita se arriesgará a entrar en cualquier relación que la enamore, con resultados muy variados.

Conocer el patrón arquetípico es muy importante para una mujer Afrodita ya que le ayuda a saber que su naturaleza (enamorarse fácilmente, sentir atracción erótica y poseer un fuerte impulso sexual que otras mujeres no tienen), no es nada de lo que haya que sentirse culpable.

A través de la meditación puede que resista más fácilmente el tirón de la atracción erótica y que pueda cultivar la introversión.

Fuente: http://www.mx.paganfederation.org

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Arquetipos de las diosas vulnerables


Grecia:       Hera             Demèter               Persèfone

Roma:       Juno              Ceres                    Korè

 

Las diosas vulnerables conforman el segundo grupo: Hera –diosa del matrimonio y esposa de Zeus-, Deméter –diosa de las cosechas-, Perséfone –la hermana de Deméter-. Las tres diosas vulnerables representan los papeles tradicionales de la esposa, la madre y la hija.

Como arquetipos están orientadas hacia las relaciones, su identidades y bienestar dependen de tener una relación significativa. Expresan las necesidades de las mujeres de afiliación y vinculación. Están armonizadas con otras personas y son vulnerables. Cada una sufrió a su manera al romperse o deshonrarse una relación afectiva. Cada una de ellas también evolucionó, y puede proporcionar a las mujeres una compresión interna de la naturaleza y pauta de las propias reacciones que deben abandonarse, y el potencial para el crecimiento interno mediante el sufrimiento inherente a cada uno de estos tres arquetipos de diosas.

Están calificadas como vulnerables por haber sido raptadas, violentadas y dominadas por los Dioses masculinos.

Sufriendo por los conflictos de relaciones afectivas significativas y hasta negativas, muestran síntomas de traumas psicológicos.

HERA: DIOSA DEL MATRIMONIO, ARTÍFICE DEL COMPROMISO Y ESPOSA 

Representa la mujer que anhela casarse. Una mujer con el arquetipo de Hera fuertemente marcado, se sentirá incompleta sin una pareja. Aspira a un matrimonio con el que tenga reconocimiento y aceptación social de su papel de esposa.

Hera es la parte de toda mujer que le da capacidad de vincularse, de ser leal y fiel, de soportar y atravesar dificultades con una pareja. Es el compromiso incondicional de una mujer: una vez casada permanece así, “en la dicha y en la adversidad”.

Esta necesidad de unión también tiene un aspecto místico, cuando una mujer alcanza con el ser que ama una unión intensa y maravillosa siente realizada su Hestia interna, pero ante una decepción de su pareja reaccionará con rabia y ansia de venganza.

Una mujer Hera vive centrada en su marido, incluso sus hijos ocupan un puesto posterior.

Una mujer Hera es atraída por un hombre competente y con éxito, no son para ella los bohemios o genios excéntricos.

Si una mujer Hera se casa con hombre que resulta ser un amanerado y un mentiroso (como Zeus), y  ella le cree, algo muy típico de Hera que quiere seguridad, será herida una y otra vez.

El estado de felicidad de una mujer Hera depende de la devoción que su esposo tenga por ella. Pero ella se siente atraída por hombres con éxito, muchos de los cuales lo tienen porque están dedicados al trabajo o casados con su profesión. Por ello, tal vez ella descubra que es infeliz a pesar de estar casada, e incluso aunque nunca surja una infidelidad sexual. El matrimonio quizás no le llene completamente a la mujer Hera cuando este no es muy importante para su marido. Ella necesita la implicación real de su pareja.

Una mujer debe reconocer en sí misma la existencia de esta influencia de Hera. Es un paso para poder trascenderla. Pero aunque un matrimonio es el ideal de Hera, ésta no debe permitir que prevalezcan los intereses de él sobre los suyos, tiene la obligación de desarrollar otros aspectos de su vida. Una mujer Hera que ha sido rechazada o que ha sufrido un divorcio, ha de fluir y convertirse de nuevo en una doncella lista para recibir a su próximo amado.

DEMETER: DIOSA DE LAS COSECHAS, NUTRIDORA Y MADRE 

Una mujer que posea un fuerte arquetipo de Demeter, anhela ser madre y esta función la llenará. Cuando Demeter es el arquetipo más fuerte en la psique de una mujer, ser madre es el rol y la función más importante de su vida.

Este arquetipo motiva a las mujeres a nutrir a los demás, a ser generosa y a dar y encontrar satisfacción como cuidadoras y proveedoras.

Demeter no está restringida a ser madre únicamente, hay muchas cosas que se pueden hacer para ser una mujer nutridora y generosa: una docente, prodigar cuidados a otras personas, ser consejeras, psicólogas, o tener cualquier empleo en el que ayudar a los demás sea la función.

También en este rol reside ese instinto de ser madre.

A Demeter proveedora de alimento, diosa de las cosechas, le encanta preparar comidas para los demás.

En Demeter encontramos la madre que no cede cuando está en juego el bienestar de sus hijos: obstinación, paciencia y perseverancia.

Cuando una mujer se plantea tener hijos está pidiendo a Demeter hacerse más activa en su psique, se fijan en los bebés y en las mujeres embarazadas.

Cuando una mujer aplica su cuidado a su hijo o a otro niño, se esforzará por ser más paciente y perseverante en beneficio de este. Parecen ser capaces de ser madres estupendas o terribles, pero en todo caso son absorbentes. Con el fin de proteger a sus hijos pueden volverse muy controladoras y sentirse culpables de cualquier cosa que les pase.

A menudo los hijos de una madre Demeter, permanecen siempre cerca de ella, incluso sin casarse. Demeter refuerza la dependencia. Es una mujer consentidora que sobreprotege a los suyos, incapaz de decir que no puede mostrarse agresivo-pasiva.

PERSEFONE: LA DONCELLA Y REINA DEL MUNDO SUBTERRÁNEO, MUJER RECEPTIVA E HIJA DE LA MADRE

Es una mujer joven, esbelta y bella, asociada a la fertilidad y también a la diosa madura de las almas muertas. Si es Perséfone quien proporciona la estructura de la personalidad, predispone a una mujer a no actuar, sino a dejarse actuar en función de los demás: a ser complaciente en la acción, pero pasiva en su actitud.

Tiene dos aspectos, como doncella, que representa a la joven adolescente que no sabe quién es y todavía no es consciente de sus deseos y sus propias fuerzas. Su actitud es la de la eterna adolescente, indecisa en cuanto a que no sabe qué es lo que quiere ser cuando crezca, a la espera de que algo o alguien transformen su vida. El camino del crecimiento de Perséfone es pasar de ser la doncella inocente a la diosa de las profundidades, debe volverse una mujer apasionada y sexual.

Perséfone representa a la hija de la madre, quiere agradar a su madre, ser buena chica, ser prudente y defendida de toda experiencia que suponga riesgo.

Como mujer, Perséfone se pone guapa para él, se adapta a sus deseos y hace lo que a él le gusta, es incapaz de expresar lo que ella misma desea ya que no lo sabe.

Es muy adaptable y presenta muchas caras, según el deseo del otro. Es una receptividad innata que la hace muy camaleónica. Sabe escuchar lo que otras personas tienen que decir sin juzgarlas. Antes de unirse a un grupo, se muestra tímida, prefiere observar primero.

Es una mujer niña que no es consciente de su atractivo sexual. Recatada, no sabe decir no directamente, educada para evitar perturbar la armonía con desacuerdos o exigencias.

El otro aspecto es como reina del mundo subterráneo. Cuando a través de la experiencia, la mujer Perséfone crece, se convierte en alguien capaz de conectar con el inconsciente, con el mundo psíquico más profundo. Es capaz de unir ambos mundos y de guiar a otras personas a comprender su mundo oculto y hacerlo visible.

Perséfone, la guía, es el arquetipo que produce una conexión con el lenguaje simbólico, los rituales, la locura, las visiones o la experiencia mística.

Muchas mujeres necesitan cultivar la cualidad de la receptividad.

Sabe esperar a que la situación cambie o los sentimientos se aclaren porque es abierta y flexible.

Cuando descubre su facilidad para entender el mundo interno, aprende a confiar en su propia visión interior, en su intuición. Esto le ayuda a tomar decisiones según lo que le parece adecuado, cuestión que le cuesta, pues se suele mostrar indecisa de lo que le conviene.

Perséfone tiene algo de infantil en su personalidad, parece que dice “cuidad de mi”. Esta mujer-niña atraerá hombres que no se encuentran cómodos entre mujeres maduras o independientes, y a quienes les gusta la inocencia angelical y la fragilidad. También atrae a jóvenes inexpertos como ella. Perséfone, secuestrada por Hades, se comporta en su matrimonio como “secuestrada”, arrastrada a casarse, cede ante alguien fuerte. Los hombres son los que eligen, no al revés. Es la diosa menos segura de sí misma, pero presenta mas vías posibles para su crecimiento porque es muy adaptable.

La mentira, la manipulación, son posibles problemas de esta mujer, al sentirse indefensa y dependiente de otras personas mas poderosas, puede aprender a conseguir lo que quiere de manera indirecta, esperar a que llegue el momento oportuno para actuar, o utilizar la adulación. Tal vez solo digan parte de la verdad.

Suele evitar el enfado, no quiere que la gente se enfurezca con ellas. Imagínala frente al espejo preguntándose si es suficientemente lista y bella, puede ser bastante narcisista y centrada en sí misma.

 

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Arquetipos de las diosas vírgenes:


Grecia:           Artemisa           Atenea       Hestia

Roma:            Diana               Minerva      Vesta

El primer grupo es el de las diosas vírgenes: Artemisa –diosa de la caza y de la luna-, Atenea –diosa de la sabiduría y la artesanía- y Hestia –diosa del hogar-. Las diosas vírgenes representan la cualidad de independencia y autosuficiencia en las mujeres. Por el contrario de las demás diosas del Olimpo, estas tres no podían enamorarse. Los apegos emocionales no las desviaban de lo que consideraban importante. No eran victimizadas y no sufrían.

Como arquetipos, expresan la necesidad de autonomía en las mujeres y la capacidad que éstas tienen de centrar su conciencia en lo que tiene sentido personalmente para ellas. Artemisa y Atenea representan la actitud de ir directamente a los objetivos y el pensamiento lógico, que hacen de ellas los arquetipos orientados hacia el logro. Hestia es el arquetipo cuya atención está enfocada hacia dentro, hacia el centro espiritual de la personalidad de una mujer. Estas tres diosas son arquetipos femeninos que persiguen sus metas de manera activa. Amplían nuestro concepto de los atributos femeninos para incluir la competencia y la autosuficiencia.


Diosas vírgenes en  América: existían bajo los nombres de Pacha-Mama o Mamanchic para los Incas; Mapu para los Mapuches; Ixchel, la Hera del panteón Maya; Coatlicue para los Aztecas; la Nuna de los esquimales; Tacoma de los Salish; Maka Ina de los Siux Oglalas; Iyatiku de los Keres y Kokyang Wuthi de los Hopis, además de otros muchos.

En Africa era Mawu; Nin-hursag en Sumeria; Hepat en Babilonia, Mami en Mesopotamia; Isis o Hator en Egipto; Innana, Astarté, Ishtar o Asherah en Oriente Medio; Rhea en Creta; Kubaba en Turquía, Cibeles en Grecia; Semele en Tracia y Frigia; Zemyna en Lituania; Pele en Hawai.,Gaia….. la lista es interminable.

ARTEMISA, DIOSA DE LA CAZA, DE LA LUNA, RIVAL Y HERMANA

Artemisa personifica a la mujer independiente que busca sus propias metas en el terreno que ella misma elige. Inmune al enamoramiento, capaz de cuidar de sí misma, no necesita de un hombre y tampoco de la aprobación masculina para sentirse completa. Es valiosa por sí misma, no por la pareja con quien esté en ese momento.

Artemisa, la arquera, podía apuntar a cualquier blanco y acertar, este tipo proporciona a las mujeres la capacidad para no ser desviadas de sus propósitos por las necesidades de los demás. Es competitiva como buena cazadora y representa el movimiento feminista.

Artemisa, también representa la hermana, las compañeras, las mujeres aliadas entre si. Mantiene buenos lazos con el resto de las mujeres.

Es una mujer que si bien ha tenido sus relaciones o sus maridos, no pertenece a ningún hombre, pues ella es libre y está completa en sí misma.

Es una mujer no domesticada, conectada con la naturaleza salvaje. Suele ser catalogada como inaccesible y distante emocionalmente o despiadada, pues está concentrada en sus propios objetivos.

Muchas mujeres sienten que dentro de si existe una parte libre, alegre y audaz que necesita expresar. Muchas mujeres descubren y valoran las cualidades de Artemisa después de su divorcio, cuando viven solas por vez primera en su vida, de pronto descubren la felicidad de poder viajar solas o pertenecer a algún grupo de mujeres que las apoyen. Algunas mujeres desarrollan su Artemisa después de haber “renunciado a los hombres”. Eso sucede cuando sienten que poseen el valor de afrontar su vida y organizarse alrededor de los amigos y de aquellas cosas que realmente les importan, es entonces cuando tienen una sensación de totalidad consigo mismas, un inesperado bienestar.

Ya desde niña, Artemisa tiene mucha capacidad para concentrarse en lo que le interesa: es obstinada, firme, tiene convicciones y es capaz de luchar en defensa de alguien o de una causa en la que cree. Reclama su igualdad de género. No es una hija sumisa, mas bien, no soporta las barreras y las imposiciones. Es una “señorita independiente”.

Si por suerte para ella resulta ser hija de una madre amorosa y un padre que le apoya y valora su manera de ser, todo irá bien.

Pero si le ha tocado tener una madre negativa, adicta o desvalorizadora, Artemisa tomará las riendas ayudándole y siendo la mamá y papá de la familia. En tal caso, están decididas a no parecerse a sus madres, suprimen los sentimientos de dependencia, evitan expresar su debilidad, y se prometen a si mismas ser independientes. Cuando esto sucede, se encuentra rechazando lo que se considera femenino: dulzura, receptividad y atracción hacia el matrimonio y la maternidad. Entonces se sentirá invadida por el sentimiento de “no ser suficientemente femenina”.

Artemisa se mostrará como luchadora y constante. Le encanta explorar, es inconformista e independiente. Es una mujer nada tradicional, luchadora por las causas perdidas antes que por aumentar su prestigio o posición económica. Su matrimonio tendrá una cualidad de igualdad y su relación con los hombres es “como de hermanos”. No le interesan las relaciones de dominio, ni las de madre-hijo, se siente ridícula teniendo que hacer de “mujercita”. Son buenas madres, ya que fomentan la independencia de sus hijos.

ATENEA, DIOSA DE LA SABIDURÍA, ESTRATEGA, HIJA DEL PADRE

El aspecto ATENEA en una mujer crea una persona lógica, práctica, gobernada más por el sentido común que por su corazón. Mujer que conserva la cabeza en una situación emocional, capaz de desarrollar buenas tácticas en medio del conflicto. Tiene una mente penetrante capaz de afrontar las situaciones con sabiduría. Una gran consejera que puede ayudar a resolver situaciones difíciles para otras personas, elaborar una estrategia y conseguir el éxito para el otro. Pero al igual que Artemisa, se enfocará en lo que a ella le importa en lugar de hacerlo en las necesidades de los demás.

Atenea busca compañía masculina al contrario que Artemisa o Hestia que tienden a retirarse o separarse de ellos. Atenea es capaz de involucrarse con los hombres evitando enredos emocionales o sexuales, con los que puede trabajar cómodamente como compañera, colega o confidente sin desarrollar sentimientos eróticos o intimidad emocional. Percibe el mundo de manera muy realista sin romanticismos o idealismos que la confundan. Ella es un “adulto sensato”.

Es una mujer de negocios, el aspecto estratégico de su personalidad. Perspicaz, puede manejar situaciones políticas o de negocios con diplomacia, lo cual implica estrategia, poder y maniobras de disimulo.

Atenea es la diosa de la artesanía, realiza cosas útiles y estéticamente agradables. Un artesano es paciente, domina sus manos, los detalles, es planificador y previsor.

Atenea también representa el arquetipo de “la hija del padre”, de manera natural gravita alrededor de hombres poderosos que tienen autoridad, responsabilidad y poder, es la mano derecha de ellos, leal a su jefe, una perfecta secretaria ejecutiva. Ella no simpatiza con los perdedores, con los oprimidos o rebeldes, es conservadora y por tanto, le gusta el orden establecido. Les atraen los hombres con poder y autoridad.

Actúa con moderación, le gusta el equilibrio, el punto medio. Atenea no es mujer de excesos, no es una mujer apasionada, miedosa o codiciosa.

Toda mujer debiera cultivar este arquetipo para si misma, educándolo, trabajándolo con disciplina para desarrollar su aspecto desapasionado, pensamiento lógico y habilidades concretas. Debe aprender a pensar con claridad, preparar exámenes y lograr objetivos prácticos.

Atenea es práctica, sin complicaciones, no está pendiente de si misma y es confiada, es alguien que consigue que se hagan las cosas sin llamar demasiado la atención. No tiene conflictos mentales.

Tiene un aspecto elegante, comedido, de buen tono, no sigue demasiado las modas y más bien es bastante asexual en su atuendo. No es alguien que se muestre sexy, ni tiene gran interés por el sexo, excepto porque sabe que es algo bueno y saludable para su vida.

Ella tiene una imagen positiva de sí misma, y a la cual no le causa conflictos tener ambición; es una mujer exitosa, incluso puede ser una gran ama de casa que gestiona perfectamente los asuntos domésticos.

Puede ser una maestra excelente y también domina los trabajos con las manos, el diseño, la investigación (por su gran enfoque lógico) y es buena en matemáticas y ciencias.

No soporta que otras mujeres se quejen o se hagan las victimas, cree en el éxito de las mujeres y en su independencia y valía. Ella se considera astuta y siempre buscará una manera para resolver los problemas.

HESTIA: DIOSA DEL HOGAR Y DE LOS TEMPLOS MUJER SABIA Y TIA SOLTERA

Este es el aspecto de una mujer en la vida cotidiana o la casa ya que estos elementos le proporcionan un sentido de integridad. Hestia no se aventura por el mundo para explorar su naturaleza salvaje como Artemisa o Atenea. Hestia permanece dentro del hogar, ya sea templo o casa. Lo que sí tiene en común con las otras dos diosas vírgenes es su capacidad para enfocarse en lo que realmente le interesa y su independencia de otras personas u hombres. Pero en Hestia, su conciencia está enfocada hacia adentro, cuando medita está completamente absorta.

Siente de manera intuitiva qué es lo que pasa. Conectar con la Hestia de cada mujer permite entrar en contacto con nuestros valores y lo que tiene significado personal para una. Esta mirada interna, da claridad y desapego emocional, lo cual le hace tender a apartarse de la compañía de los demás porque ella es completa en sí misma, busca la tranquilidad serena que se encuentra más fácilmente en soledad o en el fuego del hogar.

Hestia mantiene el hogar, dándole armonía interna, realizando sus tareas cotidianas, atendiendo a los detalles, como si de una práctica de meditación se tratara. Obtiene una paz interior de lo que hace al igual que una monja de una orden religiosa. Mujer anónima pero valiosa para crear hogar, cobijo. Son las virgen vestales, las que mantenían el fuego en el templo, amas de casa, monjas, tías solteras…..

Hestia es el punto tranquilo de una mujer, la parte interna y centrada.

Mujer tranquila y de fácil carácter cuya presencia crea una atmósfera de calor y orden pacifico. Mujer introvertida que disfruta de su soledad. Tendrá un carácter paciente y calmado sin grandes aspiraciones de éxito social, con un trabajo bastante anónimo.

Encaja en la anticuada idea de una buena esposa, no compite con su marido, ni le critica, no tiene aventuras, ni es promiscua… en apariencia una mujer sumisa, pero realmente una mujer que mantiene su autonomía interna y reina en su mundo silenciosamente. Atrae a hombres que se sienten atraídos por mujeres tranquilas, no autosuficientes.

Fuente: http://www.mx.paganfederation.org

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Arquetipos en las divinidades femeninas


¿Que es un Arquetipo?

 Un arquetipo es un modelo o ejemplo de ideas o conocimiento del cual se derivan otros tantos para modelar los pensamientos y actitudes propias de cada individuo, de cada conjunto, de cada sociedad, incluso de cada sistema.

El concepto de arquetipo fue introducido por el psicólogo suizo Carl Gustav Jung como término dentro del campo de lo psíquico. La existencia del arquetipo solo puede ser inferida, ya que es por definición inconsciente; pero las imágenes arquetípicas acceden a la consciencia y constituyen nuestro modo de percibir el arquetipo. Ellos entonces aparecen en forma de imágenes.

Los arquetipos se manifiestan a través de nuestras proyecciones, lo que nos permite inferir su presencia. Las estructuras arquetípicas aparecen en el hombre a través de formas determinadas: en las mitologías, en las leyendas, en los sueños, en ciertos deseos colectivos. Los hombres compartimos una serie de experiencias que han quedado, por su naturaleza colectiva, incorporadas en la memoria de la humanidad como patrones de comprensión de la realidad.

Son las imágenes primordiales, los símbolos universales con los que hacemos una conexión con dimensiones de las que no somos conscientes. Son los patrones de energía que expresamos tan espontáneamente como los instintos. Son las máscaras que usamos para representar un papel. Son la fachada que exhibimos públicamente para dar una imagen favorable y ser aceptadas socialmente. Podemos usar diferentes máscaras en diferentes circunstancias, una con la familia, otra en el trabajo, otra con las amigas, etc. Aunque las máscaras pueden ser provechosas o nocivas, permiten obtener beneficios, igualmente nos podemos fusionar demasiado con una de ellas dejando de lado las demás y no permitiendo que se manifiesten equitativamente todas los aspectos de nuestra personalidad.

 Es decir un Arquetipo

Representa modelos de ser y actuar que reconocemos a partir del inconciente colectivo que todos conocemos.

 Femenino

En el sentido Biológico es toda aquella persona que por naturaleza produce Óvulos.

La mujer y su relación con el arquetipo de la Diosa

Veremos una parte del Universo femenino, visto por los diferentes rostros, con los que la Diosa Madre, se expresa en el mundo físico a través de la mujer.

En el inconsciente colectivo están registradas las experiencias que marcan de forma profunda la vida de una mujer, como el ciclo menstrual, el inicio de la sexualidad, el embarazo, el parto y la menopausia.

Estas experiencias producen un impacto diferente en cada ser femenino, las cuales son compartidas en todas las épocas, manteniendo el hilo de la trama que nos une de forma innegable con la Diosa que vive en todas nosotras.

Diosa que se expresa en una multiplicidad de formas, que crece y se enriquece con el pasar de los siglos, llegando hasta los días de hoy intacta, como fue idealizada por las primeras Mujeres que dejaron sus huellas en esta Tierra, antes del Comienzo de los Tiempos.

La mitología de la Diosa es uno de los arquetipos femeninos, y explica las diferentes experiencias vividas durante nuestra vida.

Tradicionalmente se considera que la mujer debe atravesar tres etapas diferentes: la mujer joven, la mujer en su plenitud o mujer madura, y la mujer sabia y anciana. Estas experiencias psicológicas y físicas únicas caracterizan cada etapa, formando así los arquetipos pertenecientes a la mitología de la Diosa.

Cada uno de los mitos de la Diosa, es un arquetipo que se expresa en la vida de toda mujer, produciendo un impacto directo sobre su psiquismo.

Por eso, comprender la mitología de las diferentes Diosas, es comprender el reflejo que el arquetipo produce en nosotras: visto a la luz del mito, un pequeño detalle de nuestro comportamiento puede tener una importancia mayor y revelarnos las claves de un enigma que intentamos resolver desde hace mucho tiempo.

La versatilidad de la mitología de la Diosa, posibilita que cada mujer reconozca sus propias experiencias y características dentro de su contexto, dibujando el sendero que la llevará a su verdadero yo, y por eso podemos decir…

Hay una Diosa en y para cada Mujer.

En el pasado, las Diosas hacían parte de la estructura religiosa y social de la sociedad de forma vívida. Desde el paleolítico superior, que se puede definir como el arborecer de la humanidad, los sistemas temporales para medir el tiempo, eran basados en la observación de las fases de la Luna.

Estas fases que estaban vinculadas al ciclo menstrual y a los vestigios de los antiguos rituales usados en las ceremonias religiosas femeninas, nos hablan de la presencia intensa e influyente de la Deidad femenina.

Las culturas agrarias que se asentaron en el Creciente Fértil de Mesopotamia, desarrollaron una Religión Cósmica, que implicaba la renovación constante y periódica de la Vida, siendo que el objeto de culto era La Diosa Madre.

La Tierra era percibida como Madre, y todos -animales, plantas y hombres- eran sus hijos y estaban sujetos a Sus Leyes.

El misterio de la sexualidad femenina, la asociación del ciclo femenino con el ritmo de la Luna, de la Tierra entendida como vientre, de la muerte de la semilla para la creación, son motivos fundamentales de la mitología de la Diosa Madre.

Los pueblos primitivos se concentraban en torno a la oración y el rito, de la misma forma que la Vida se concentra en torno a la fuente de la Creación: El Vientre.

La Diosa Primordial, era única e incluía en su figura todas las fuerzas de la vida, de la muerte y del renacimiento.

Todas las mujeres eran Sus Sacerdotisas, servidoras de Su voluntad y de las manifestaciones terrenales de Su Poder y de Su Magia.

Con el surgimiento de la cultura griega, altamente sofisticada y enormemente diferenciada, -si la comparamos con las civilizaciones mesopotámicas– podremos comprender mejor la influencia de la Diosa en la vida diaria de una mujer. La religión de la Grecia antigua refleja las ideas patriarcales de su estructura socialla poderosa y única Diosa ya no era el principal centro de culto, pues los Dioses masculinos también fueron incorporados al rico panteón griego.

Muchas Diosas adoptaron la forma de la Diosa Primordial, cada una asumiendo un aspecto de Ella.

Fuente: http://www.mx.paganfederation.org

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La menstruación es un don!!


Antiguamente la menstruación era un don  a partir del cual la mujer generaba vida (física o psíquica). La sincronicidad entre el ciclo femenino y la órbita de la Luna alrededor de la Tierra revelaba el vínculo que une la menstruación con los grandes ciclos de la vida y el Universo. Esto hacía que nuestro cuerpo y nuestras reglas fueran sagrados.

Hoy, sin embargo, en nuestra civilización tecnológica, el aspecto sagrado de la menstruación ha dado paso al estigma, la incomprensión, la infravaloración, la alteración de nuestro sistema endocrino (anticoncepción hormonal) y recientemente el aniquilamiento de la regla (nueva píldora que reduce la regla a 4 anuales).

Hemos pasado del todo a la nada. Y una excelente forma de volver a recuperar nuestro poder es redescubrir, comprender, desestigmatizar y utilizar los verdaderos dones de la menstruación.

Las mujeres occidentales del siglo XXI somos modernas, independientes, tenemos estudios y hemos conquistado el mundo externo, pero nos hemos desconectado del mundo interno: de nuestros cuerpos, nuestra esencia y de la Tierra. El avance de la mujer de las últimas décadas ha sido meramente intelectual, con la invasión femenina del espacio tradicionalmente masculino. Pero por el camino hemos dejado la compresión intuitiva y espiritual de nuestra naturaleza.

Hemos cedido a la sociedad dominante y a la medicina toda nuestra naturaleza y nuestros cuerpos: menstruación (píldora y otros fármacos), parto (excesivo intervencionismo y cesáreas), alimentación y cuidado de nuestros hijos (biberón, guardería desde los 0 meses, crianza sin vínculo) y menopausia (terapia hormonal). De hecho, ser mujer se ha convertido en una enfermedad muy rentable para los laboratorios que quieren tratar todos los procesos naturales femeninos conmedicamentos.

REIVINDICANDO LA MENSTRUACIÓN
Nuestra sociedad solo subraya lo patológico de la menstruación: dolor, debilidad, estorbo, etc. Y por tanto lo que pretende es ocultar o manipular el estigma de sangrar. Aparte de la violencia y el miedo, nada ha sido tan eficaz para relegar a las mujeres a un lugar secundario como la degradación del ciclo menstrual. Y el tabú asociado al ciclo menstrual sigue hoy más vigente que nunca; por eso ahora nos ofrecen píldoras para exterminarla. Total, ¿para qué sirve? ¿No es solo un sangrado intrascendente e inconveniente? No, no lo es.

La gran verdad oculta es que la menstruación es muchísimo más que una manifestación física: es una fuente de creatividad, intuición, espiritualidad y conocimiento interior. Es por tanto una fuente de poder femenino. Nuestra guía interior nos llega primero a través de nuestros sentimientos y la sabiduría de nuestro cuerpo; no a través de la compresión intelectual. Y la sangre es precisamente lo que liga a las mujeres a la Naturaleza y lo que nos recuerda nuestra propia condición humana y divina. En la antigüedad, a través de este estado alterado de conciencia de la menstruación, las chamanas, curanderas y sacerdotisas aportaron a su comunidad su claridad y conexión con el mundoespiritual.

La regla es un prodigio biológico muy beneficioso para el cuerpo femenino. Dos importantes e influyentes estudiosas del tema son la famosa ginecóloga holística Dra. Northrup, autora del libro “Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer” y Miranda Gray, autora de “Luna roja: los dones del ciclo menstrual”.

A nivel físico, la ciencia está descubriendo que los efectos son más y mejores de lo que se creía. Por ejemplo, actúa como un sistema de autolimpieza mensual, protegiendo el aparato genital femenino, reforzando las defensas del organismo gracias a los estrógenos naturales, etc.

A nivel psicológico, la menstruación tiene un importante papel en la forma en que procesamos información, en la creatividad y en la conexión con nuestro inconsciente. Está muy documentada la estrecha relación entre el psiquismo de la mujer y el funcionamiento de los ovarios a través de las hormonas.

LAS FASES MENSTRUALES
Podemos hablar de 2 grandes fases menstruales:

La fase folicular tiene lugar en el momento de la ovulación. Esta representa la creatividad en su estado máximo, una energía extrovertida y social. Las mujeres en esta fase somos fértiles en todos los sentidos y es una muy buena época para iniciar nuevos proyectos. Además, el aumento del nivel de estrógeno que conlleva la ovulación se ha relacionado con un aumento de la actividad del hemisferio cerebral izquierdo (fluidez verbal, pensamiento lógico) y una disminución en el derecho.

En muchas mujeres el deseo sexual está en su apogeo a mitad del ciclo y nuestro cuerpo secreta en el aire hormonas que se asocian al atractivo sexual. Nuestra sociedad de la acción acepta y aplaude esta fase y estas actitudes de la mujer.

Por el contrario no se muestra tan condescendiente ni comprensiva con la fase lútea, desde después de la ovulación hasta el comienzo de la menstruación, que representa un periodo de evaluación y reflexión que invita a reducir el ritmo, descansar y alejarnos de nuestros quehaceres diarios, algo socialmente mal visto.

En esta fase es cuando las mujeres están más sintonizadas con su saber interior, con lo que no funciona en su vida y con la capacidad de transformarlo. Los sueños son más frecuentes y más gráficos durante las fases premenstrual y menstrual porque hay más acceso al inconsciente. Y hay evidencias científicas de que antes de la menstruación se activa más el hemisferio cerebral derecho, el relacionado con la intuición, y disminuye la actividad del izquierdo.

La mente y el cuerpo se ralentizan de algún modo y replegamos la energía hacia dentro por efecto de varias hormonas, sobre todo la progesterona, que prepara el útero por dentro para recibir el óvulo fecundado. Nuestra sociedad juzga malas e improductivas la energía, emociones e introversión premenstruales porque es incoherente con el ritmo frenético imperante (que favorece el no pensar y el vivir sin consciencia, arrastrados por la masa). En cambio, en muchas culturas antiguas se respetaba muchísimo la capacidad para profetizar y comunicarse con los espíritus en esta fase. Por ejemplo en la asamblea lunar de los indios americanos las mujeres que menstruaban se reunían para soñar juntas y salían inspiradas e inspiradoras para los demás.

Este es, a grandes rasgos, el potencial que nos ofrece la menstruación si estamos atentas a escucharla y respetarla, pero realmente podríamos ampliar estas fases a cuatro y concretar más el tipo de energía asociada añadiendo a una vieja compañera del ciclo menstrual: la LUNA.

En la antigüedad los primeros conceptos de medida y tiempo hacen referencia al ciclo lunar y su paralelismo con el menstrual. ‘Menarquia’ proviene del griego y significa ‘primera luna’ y en latín se utiliza la misma palabra (mensis) para los términos ‘mes’ y ‘luna’, y de ahí deriva ‘menstruación’.

Muchas culturas medían el tiempo en noches y meses lunares. Incluso hoy en día la Semana Santa cristiana se celebra tras la primera luna llena después del equinoccio de primavera y otras fiestas islámicas o judías también dependen de la luna llena. Nuestro ciclo biológico y psíquico también va paralelo a las fases de la Luna y este vínculo está documentado científicamente en numerosos estudios. Los índices más elevados de concepción y de ovulación se producen durante la luna llena o el día anterior, y disminuyen durante la luna nueva, que es cuando a muchas mujeres les viene la menstruación.

Por otro lado, la luz también tiene su relación con el ciclo menstrual. Vivir bajo luz artificial gran parte del tiempo puede afectar a la regularidad del ciclo y llevar a sufrir síndrome premenstrual (SPM). En muchas mujeres el SPM empeora en otoño, cuando los días se acortan. De hecho, muchos síntomas del SPM son los mismos que los del trastorno afectivo estacional (TAE) y esta relación entre SPM y TAE es un ejemplo de cómo la sabiduría femenina está conectada también con las estaciones.

Combinando ahora la Luna y las estaciones con las energías del ciclo menstrual anteriormente descritas tenemos 4 ARQUETIPOS FEMENINOS presentes en las leyendas, mitología y cuentos populares: la doncella (luna creciente, primavera, preovulación, dinamismo), la madre (luna llena, verano, ovulación, amor), la hechicera (luna menguante, otoño, premenstruación, creatividad) y la bruja (luna nueva, invierno, menstruación, sabiduría). Miranda Gray y otras autoras detallan en sus libros el significado de estos arquetipos.

CÓMO ALIVIAR LOS TRASTORNOS MENSTRUALES
La información menstrual es reflexiva e intuitiva y nos la transmiten los sueños, las emociones y los anhelos. Cuando bloqueamos continuamente esta información, esta vuelve en forma de síndrome premenstrual (SPM). Que más del 60% de las mujeres sufran SPM es una consecuencia de no respetar nuestro cuerpo y su necesidad de subir y bajar como las mareas. El SPM es el precio de intentar domesticar y esconder nuestras necesidades e ir contra natura.

La medicina actual nos ofrece un arsenal de productos para el SPM: anticonceptivos hormonales, analgésicos, antidepresivos, etc., pero ninguno de ellos nos cura; tan solo reprimen y retienen los trastornos. Ningún fármaco aprovecha el nexo que une a la mujer con su útero a través del subconsciente, y todos tratan la menstruación como una enfermedad del cuerpo separada de la mente.

La dieta actual de alimentos refinados favorece el desequilibrio hormonal a todos los niveles y es el camino para muchos problemas femeninos. La Dra. Northrup recomienda eliminar lácteos, hidratos de carbono refinados, sal, cafeína, alcohol y carne roja, y apostar por los cereales integrales, legumbres, verduras, frutas y ácidos grasos omega 3.

Existe una larga lista de remedios naturales para aliviar los trastornos menstruales; de hecho cada tradición y disciplina terapéutica tiene los suyos. Algunos son: complementos alimenticios (germen de trigo, levadura de cerveza, vitamina B6, magnesio), fitoterapia (infusiones con diversas plantas antiespasmódicas y analgésicas), hidroterapia (baños de asiento calientes y fríos en la zona, baño caliente general con aceites esenciales de efecto calmante), cataplasmas con diferentes ingredientes, calor local, masajes, osteopatía, reflexología, shiatsu, acupuntura, remedios homeopáticos, flores de Bach u otros elixires florales y diferentes posturas de yoga que favorecen la elasticidad del útero.

RECONCILIARSE CON LA MENSTRUACIÓN
A pesar de los remedios apuntados, lo más eficaz a largo plazo es volvernos a reconciliar con la menstruación y respetar sus mensajes. Para ello podemos empezar elaborando un diagrama lunar, que es simplemente un registro diario de nuestro día del ciclo, fase lunar, sueños y estado de ánimo. Cuando lo hayamos hecho varios meses (para poder comparar y observar coincidencias), debemos reflexionar sobre la información que aparece y el tipo de energía asociada a cada momento del ciclo, y después comprometernos a obedecerla y aplicarla.

La mayoría de nosotras debemos empezar de cero con este tratado de pazmenstrual, pero las actuales niñas y adolescentes lo tendrán más fácil si las madres/padres conseguimos transmitirles una vivencia positiva de la menstruación.

En el pasado lejano las tradiciones familiares, la explicación sobre la estructura de la sociedad y el papel que debemos desempeñar en ella pasaba de madres a hijos. La madre guiaba la personalidad de sus hijos para ayudarles a desarrollar sus aspectos intelectuales, emocionales, sexuales, creativos y espirituales a través de cuentos, arquetipos y rituales simbólicos. Desafortunadamente, y por diversas circunstancias, hemos delegado este rol en la escuela/sociedad, que ofrece solo una información anatómica y desenfocada de la sexualidadhumana y de la menstruación exenta de cualquier tipo de espiritualidad y sacralidad. Las altísimas cifras de embarazos no deseados y abortos en adolescentes es una muestra evidente de que no existe conocimiento profundo sobre nuestros cuerpos, ni concepto de responsabilidad personal y trascendencia de nuestros actos.

Pero las madres y familias todavía podemos adentrar a nuestras hijas en la sabiduría ancestral y en una mayor conciencia sobre sus cuerpos y sus vidas recuperando los ritos de transición de una etapa a otra. Especialmente importante es el paso de la niñez a la pubertad, porque las experiencias de la primera regla quedan grabadas para siempre en la psique e influyen en cómo las jóvenes experimentarán los periodos en el futuro. Ejemplos de ritos serían: un viaje o excursión a un lugar que simbolice el paso de un punto de maduración a otro, un regalo especial de tránsito, algún objeto realizado por la madre, etc.

Las colonas y pioneras norteamericanas tejían una colcha patchwork como un álbum para registrar los acontecimientos familiares: nacimientos, pubertad, bodas, menopausia…, y esta pasaba de generación en generación.

También es verdad que, aunque las familias nos esforcemos en resaltar los aspectos positivos de la menstruación, los referentes femeninos que la sociedad y los medios de comunicación ofrecen a los adolescentes suelen ser pésimos y reflejan solo las expectativas y percepciones de un tipo determinado de hombres. Una de las próximas revoluciones sociales será difundir arquetipos que reconozcan la verdadera naturaleza femenina, que nos guíen hacia nuestra espiritualidad innata y no solamente hacia una fachada hueca de siliconas, dieta, estética y consumo.

DESAFIANDO AL ‘STATU QUO’
El despertar de la verdadera energía de la menstruación no solo afecta a nuestra intimidad personal sino que tiene importantes implicaciones sociales e incluso económicas. ¿Es compatible la vivencia de una menstruación positiva, útil y sagrada con el uso masivo de la píldora anticonceptiva u otros preparados hormonales sintéticos? La respuesta es no, porque estos no respetan nuestra naturaleza cíclica y nos roban la valiosa información de nuestro inconsciente.

La píldora no es ni imprescindible, ni la panacea, ni inofensiva. Hace creer a nuestro cuerpo que existe un embarazo alterando nuestro sensible sistema endocrino y esto tiene numerosos efectos secundarios físicos que afectan al conjunto del organismo; algunos de estos efectos son de gravedad (problemas cardiovasculares, hipertensión, debilidad del sistema inmunitario, depresión, cánceres, etc.). Y por supuesto, a nivel psíquico, estos preparados nos han desvinculado totalmente de la sabiduría femenina al impedir la comunicación interna entre nuestras hormonas, útero y ovarios.

Millones de mujeres están conectadas con la industria farmacéutica y no con el ciclo lunar y ellas mismas. Y pagando dinero y salud por ello. ¿Es eso liberación o una nueva forma de esclavitud? Criticar la píldora no significa ser antifeminista sino anti una concepción incompleta y falsa de las mujeres.

Afortunadamente hay vida más allá de la píldora y existen otros métodos anticonceptivos respetuosos con el ciclo femenino, eficaces y que aumentan el nivel de conocimiento del propio cuerpo. Además, la tecnología también ha llegado a la anticoncepción natural y venden dispositivos con microordenadores que almacenan los datos e indican claramente el estado de fertilidad. ‘Bioself’ (temperatura basal + método Ogino) y ‘Persona’ (análisis de dos hormonas en orina) son dos ejemplos.

Y, por supuesto, no podríamos abordar el tema de la menstruación sin hablar de los tampones convencionales, que la sociedad y la industria nos ofrecen como otra salvación para no ver ni estar en contacto con nuestra impura sangre. De la información que ha circulado los últimos años sobre los peligros de los tampones convencionales, el contenido en amianto se desmintió, pero no la presencia de dioxinas y rayón. Y existen numerosas evidencias de que los problemas relacionados con ellos no son ni anecdóticos, ni de poca gravedad ni inevitables.

Ambas sustancias, además de ser muy contaminantes para el planeta, están relacionadas con diferentes enfermedades como endometriosis, esterilidad, deficiencias en el sistema inmunológico, diversos cánceres y el famoso síndrome del shock tóxico, que sólo en EE UU afectó en los años 80 a más de 60.000 mujeres, de las que 38 murieron.

Es verdad que no existe consenso a nivel científico sobre las dioxinas, que el rastro de ellas en los tampones es poco significativo y que estos no se ingieren, pero ¿quién nos asegura su inocuidad cuando la vagina es la zona más porosa y absorbente del cuerpo y una mujer puede llegar a usar más de 10.000 tampones en su vida fértil? Nadie. No existen estudios a largo plazo sobre este tema.

Como en el caso de la anticoncepción hormonal, también existen alternativas verdes a los tampones comunes, pero apenas se difunden y todavía no son de uso mayoritario. Existen tampones ecológicos (de algodón 100% y no blanqueados), las esponjas marinas (Sea Pearls) y la copa menstrual (Moon Cup o Diva Cup), que es de silicona no alergénica y se adapta de forma perfecta a las paredes vaginales. No contiene sustancias absorbentes ni desodorantes ni blanqueadores y no absorbe las defensas naturales ni deja fibras en la pared vaginal. Es reutilizable, dura años y por tanto representa lo más económico y ecológico de este mercado femenino. Además nos obliga a ver el brillo de nuestra sangre menstrual al vaciarla y lavarla. No la esconde.

Como conclusión final expresar que para que toda revolución triunfe primero ha de ser interna. Ya es hora de continuar con la liberación femenina, enmendar lo que corresponda y recuperar lo perdido. La reconciliación de las mujeres con nuestra verdadera naturaleza es imprescindible en los actuales tiempos de cambio, porque Gaia y las mujeres estamos unidas. La sangre menstrual es el mensajero de los grandes ciclos del Universo y la portadora de información emocional, intelectual y espiritual vital para nosotras y nuestra sociedad. Ha llegado la hora de honrarla y no despreciarla. La Diosa ha regresado…

Vía: Revista Athanor – http://www.elblogalternativo.com

CALEIDOSCOPIO

EL ESTIGMA HISTÓRICO DE LA MENSTRUACIÓN


El ciclo femenino (sobre todo la menstruación como manifestación física) ha sido y sigue siendo objeto de TABÚ SOCIAL desde tiempos remotos: la sangre, la capacidad reproductora, las múltiples energías asociadas a un proceso orgánicamente rítmico son recordatorios perennes:

  • de lo misterioso y complejo de de la vida
  • del asombroso poder creador que pulsa en el interior de cada mujer
  • de la imposibilidad de dominar la vida y la Tierra.

Y todo esto no lo puede consentir la sociedad¡¡

¿Pero siempre hemos sido repudiada

s y consideradas cuerpos de segunda fila o alguna vez ha existido un Edén donde las mujeres han vivido en verdadera fusión con su naturaleza y con reconocimiento social?

Aunque hay discrepancias históric

as al respecto y los oficialistas tachan estas teorías de románticas e ingenuas, muchos autores confirman la existencia de una lejana época dorada para las mujeres, para los hombres y para la naturaleza. Una época que puede regresar si se da un cambio de rumbo en nuestra caduca y torcida civilización. Veámoslo:

Pero fueron conquistadas por la visión masculina agresiva, móvil, activa y guerrera y se estableció en el planeta un periodo de predominio patriarcal que aun perdura con valores de tecnología, guerra, destrucción ecológica y sometimiento y discriminación de la mujer y la Naturaleza.Érase una vez las pacificas culturas MATRIARCALES de hace más de 5000 años en las que la conciencia imperante fue la femenina y el ciclo menstrual y el cuerpo de la mujer se consideraban sagrados. Eran sociedades sedentarias, organizadas, respetuosas y cuidadosas con el entorno y unidas a él y con unos valores de intuición, compasión, fusión y honrar a la Naturaleza.

Durante los últimos 5 milenios, la civilización occidental ha descansado sobre esta mitología del patriarcado. Y por supuesto nuestra visión del cuerpo femenino y el sistema médico también siguen leyes y creencias de orientación masculina. ¿Cuáles son?

1. LA ENFERMEDAD ES EL ENEMIGO: La medicina alopática no trata nuestro cuerpo como algo holístico y tendente a la salud sino como órganos y piezas independientes y zona de guerra con predilección por la cirugía y medicamentos. Hay un enfoque agresivo de la enfermedad. Lo natural y no tóxico se considera inferior a la artillería pesada de los fármacos y otras técnicas invasivas.

2. LA CIENCIA MÉDICA ES OMNIPOTENTE: Creemos que el sistema nos va a mantener sanos. Se nos ha inculcado el mito de los dioses médicos que saben más que nosotras sobre nuestro cuerpo y que ellos tienen siempre la respuesta y la cura.

Nuestra sociedad no alienta, no reconoce y no respeta nuestra capacidad para sanar o mantenernos sanas sin ayuda externa constante.

Ellos inventaron la píldora anticonceptiva que es lo más irrespetuoso que existe sobre el cuerpo femenino (ver capítulo 6) y nosotras lo acogimos con los brazos abiertos y adulación. Durante años se han realizado histerectomías innecesarias (total ¿para qué sirve un útero después de la menopausia?) y no pasa nada. Ellos son los que saben, nosotras obedecemos.

3. EL CUERPO FEMENINO ES ANORMAL: La visión judeocristina del mundo que inspira la civilización occidental considera que el cuerpo y la sexualidad femeninos, representados en Eva, son responsables de la caída de la humanidad. Así que no es precisamente admiración y respeto lo que se siente por nuestro cuerpo.

La mayoría de mujeres interiorizamos que hay algo fundamentalmente mal en nuestro físico, si no ¿cómo se explican los elevadísimos índices de cirugía estética?

La sociedad nos ha empujado a creer que nuestros olores y formas naturales son inaceptables, que nuestro cuerpo es esencialmente sucio y que necesitamos vigilancia constante de limpieza y frescura para no ofender.

Contemos los anuncios de la TV para reparar el cuerpo femenino: desde la crema talones-agrietados hasta las canas, pasando por celulitis, piel de naranja, higiene intima, compresas odor-fresh, desodorante, miles de perfumes, Corporación Dermoestética y demás talleres estéticos, etc.

Rojo

Esta denigración de nuestro cuerpo ha sido la causa de que muchas mujeres tengan miedo de sus procesos naturales o sientan repugnancia por ellos.

Y este miedo ha favorecido la sumisión a la medicalización de las funciones naturales como menstruación, menopausia, parto, lactancia y crianza.

El ciclo menstrual se relaciona con la vergüenza y con la naturaleza oscura e incontrolable de las mujeres. Y el tabú asociado al ciclo menstrual sigue vigente hoy. No por tener MP3 y Blackberry nos hemos librado de los prejuicios históricos.

Aparte de la violencia y el miedo, nada ha sido tan eficaz para relegar a la mujeres a un lugar secundario que la degradación del ciclo menstrual.

Toda nuestra sociedad (materialista y mecanicista) nos mantiene desconectadas de lo que sabemos y sentimos.

Desatendemos nuestros sentimientos, intuición, espiritualidad y todas las experiencias de la vida que no se pueden juzgar con la parte racional de la mente o medir con los 5 sentidos, pero nuestra guía interior nos llega primero a través de nuestros sentimientos y la sabiduría de nuestro cuerpo, no a través de la compresión intelectual.

Y ese es precisamente el poder de la menstruación.

Hay una estrecha relación entre el psiquismo de la mujer y el funcionamiento de los ovarios a través de las hormonas:

  • Antes de la ovulación estamos extrovertidas y animadas
  • Durante la ovulación estamos muy receptivas hacia los demás
  • Después de la ovulación estamos mas introvertidas y reflexivas

En la antigüedad, fue a través de este estado alterado de conciencia de la menstruación que las chamanas, curanderas y más adelante las sacerdotisas, aportaron al mundo y a su propia comunidad su energía, claridad y conexión con lo divino. El papel de estas mujeres fue fuertemente reprimido por la religión patriarcal pero perduró de forma clandestina en la adivina o BRUJA como el último vinculo con las primitivas religiones matriarcales. Lo que en el pasado se llamaba brujería era muchas veces capacidades femeninas: entender el propio cuerpo y responsabilizarnos de la salud.

Ya sabemos los que pasó con las brujas verdaderas, falsas y casi todo lo que llevaba faldas durante la oscura e inflamable Edad Media y en la historia posterior.

Y con el paso del tiempo la sociedad negó la existencia de estos poderes femeninos. Pero negar no significa que no existan. Y ahora veremos cuáles son y cómo usarlos.

Germaine Greer, importantísima autora feminista con 2 famosos libros: “La mujer eunuco” y “La mujer completa” se queja y denuncia lo siguiente:

“Nada se ha hecho para dotar de atractivo o de respeto al ciclo menstrual”“Ni las mujeres ni los hombres tienen una actitud positiva hacia la menstruación”

“Si te crees emancipada intenta probar cómo sabe tu sangre menstrual, si la idea te repugna te queda un largo camino por recorrer, nena.”

“Si las mujeres consideran su propio fluido menstrual como una porquería, señal de que estamos muy lejos de sentir el orgullo por nuestra naturaleza femenina que es una condición necesaria para la liberación. Y señal de que la regla sigue apareciendo como una excreción, como la licuación de la abyección”

Como a peor no podemos ir respecto a la menstruación, vamos ahora a analizar su verdadero significado y propiedades.

Fuente: http://wordpress.eldedoenlallaga.com