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Ciclo de astrología arquetipal La luna y los signos – Luna en Libra


Hoy nos toca trabajar los patrones afectivos de la luna en libra. Nos encontramos en un signo de aire regido por venus, con lo cual la afectividad toma un cariz intelec

tual y a la vez armonioso. Libra es el signo de la búsqueda del equilibrio a través de la oscilación entre opuestos. Es la energía que busca constantemente la complementariedad, el acuerdo y la belleza.
Los nativos con luna en libra suelen experimentar su entorno primario como un espacio armonioso, equilibrado y complaciente con el mundo. En dicho espacio de socialización originaria se transmite que “el otro” es muy importante y debe ser complacido para que la armonía se mantenga. Generalmente es la madre del niño con luna en libra quien trasmite este mensaje y manifiesta fuertes rasgos de complacencia.
De esta forma el pequeño va internalizando que para sentirse seguro debe complacer a los demás, debe evitar conflictos y ceder. La luna en libra da mucha importancia al bienestar de los demás, pretende que todos se sientan bien y estén en equilibrio, lo cual lo lleva a negociar con cada parte y mostrarse complaciente para evitar las diferencias. Complacer queda como una condición básica para la existencia.
Esta necesidad de mantener el equilibro a cualquier precio lleva a desarrollar fuertes características de sobre-adaptación, semejantes a las que vimos en la luna en virgo. El niño siente como una gran amenaza cualquier tipo de tensión interpersonal y busca suavizar los conflictos. Identificado con la matriz inconciente percibida en la madre y en el entorno primario, el niño buscará satisfacer los deseos de los demás.
La luna en libra buscará ser amable y correcta con todas las personas, sin importar que tipo de afecto le despiertan en lo profundo. Se acostumbra tempranamente a pasar por alto sus exabruptos instintivos y reemplazarlos por un enorme refinamiento. Mantener la armonía, incluso entre opuestos, es su requisito para sentirse segura. Esto la lleva a ser complaciente y adherir a situaciones a menudo contradictorias y opuestas. Puede que se pierda el propio sentido de la identidad en pos de hacer sentir bien al otro, de dar en el blanco con la actitud correcta y la palabra esperada.
La pauta arquetípica de seguridad implica agradar a los demás, para en el fondo, agradar a la madre y garantizarse su amor. No olvidemos que la luna representa el arquetipo materno y el entorno primario no es más que una energía específica que se percibe a través de la madre. De este modo, siguiendo la matriz encarnada por lo materno, se aprende rápidamente a sacrificar la espontaneidad para dar las respuestas socialmente adaptadas y estéticamente aprobadas.
Los impulsos y las reacciones inmediatas son propias de aires, el signo opuesto y complementario de libra. De alguna manera esa impulsividad básica que nos lleva a la confrontación directa está reprimida o en sombras dentro de libra. La luna en este signo quizás se permita internamente pensar lo que quiera, pero siente que debe cuidarse mucho de decirlo; debe encontrar la forma adecuada de expresarlo sin molestar a los demás.
La seguridad emocional queda ligada al bienestar del entorno, a la expresión socialmente acertada y al refinamiento en las formas. Por ello a la luna en libra le cuesta mucho decir espontáneamente lo que piensa, pues eso atenta contra su seguridad afectiva. Generalmente tiende a filtrar todo lo que piensa y siente traduciéndolo en formas complacientes y suavizadas que buscan evitar conflicto con los demás.
Eugenio Caruti dice que esta es la luna de los buenos modales, y que la sensación en lo profundo es que la sinceridad puede ser muy peligrosa. La franqueza está emocionalmente prohibida, llevando a desarrollar todo tipo de mentiras piadosas. El objetivo al cual se subordinan todas las acciones es vivir en ausencia de conflicto. Esto choca con otros aspectos de la carta natal, pues todos tenemos al sol o a marte ubicado en alguna parte y ambos planetas nos piden centrarnos en nosotros mismos. De esta forma, el sujeto con luna en libra puede vivir tensionado entre sacrificar su espontaneidad y expresarse.
De alguna manera, el riesgo de la luna en libra es que el sujeto se prohíba todo aquello que no condiga con las formas adecuadas o todo aquello que no complazca a los demás. Si el sujeto no puede hacer conciente esta gran presión de complacer a todos, puede que en algún momento se polarice al opuesto (aries) y tenga fuertes explosiones.
Por otro lado, la luna en libra, al buscar armonizar permanentemente los opuestos y neutralizar el conflicto suele dar otro síntoma como resultado: la duda constante. Comúnmente las personas con esta configuración lunar tienden a demorar mucho el momento de las decisiones porque eso implica desequilibrar la balanza y exponerse al hecho de que algunas personas pueden no estar de acuerdo con su decisión.
A menudo la duda los protege de definirse y de quedar mal con alguien. Incluso a veces al sujeto le cuesta definirse en su fuero interno y decirse la verdad a sí mismo. Reconocer los aspectos oscuros o inadaptados de la propia personalidad puede que a la luna en libra le cueste un poco más que a los otros signos. La sombra amenaza la perfección y la armonía que tanto procuraron mantener, por ello a veces enmascaran o suavizan las situaciones, evitando de este modo la irrupción de lo desagradable. La tarea de reencontrarse con la sombra luego de un largo período de adaptación social será el trabajo de escorpio, signo sucedáneo de libra.
Cuando la luna en libra puede empezar a trabajar estos núcleos inconscientes que la llevan a coartar su espontaneidad, puede expresar su costado más bello que es la capacidad de lograr la armonía aprendiendo del conflicto y no negándolo. Los sujetos con luna en libra son sumamente amorosos, amables y refinados. Poseen una elegancia fuera de lo común y una tendencia natural a reconocer y apreciar lo estéticamente logrado. Por ello suelen ser grandes artistas. También son grandes mediadores, tienen el poder de entender los diversos costados de cada situación y escuchar cada lado de la campana. Eso les permite comprender ampliamente las diversas situaciones de cada ser humano y aportar nuevos puntos de vista que la unilateralidad del ego no nos permite ver.

Lic. Ada. J. Marcos
Piscóloga- Astróloga